A veces crecer da miedo.
Creces y tienes que dejar atrás muchas cosas. Y, a veces, es triste. Tienes más responsabilidades. Creces y te enteras de que no todas las cosas son buenas. Aprendes que muchas personas te van a hacer daño, sufres y empiezas a comprender que el mundo no es ese lugar seguro y feliz que creías que era.
A veces me gustaría realmente ser como Peter Pan y no crecer nunca. Creo que esa sería la vida más feliz, porque, al fin y al cabo, tan sólo eres un niño...
No hay comentarios:
Publicar un comentario